domingo, 17 de noviembre de 2013

Cambio de aires

Si había algo que tenía claro yo, era que nunca me iría a vivir a un pueblo. Ay..., la de palabras que hay que tragarse en esta vida. Héteme aquí hoy viviendo en el campo, en una aldehuela de 125 habitantes. 125 habitantes y yo. En plena pampa sajona a medio camino entre Polonia y la República Checa.


¿Que qué hago yo aquí? Esa pregunta me hago todas las mañanas cuando me siento al escritorio de mi nuevo despacho y las gallinas de los vecinos se asoman a la valla para ver qué hace hoy la nueva.

En resumidas cuentas, eso es lo que ha estado pasando mientras en este blog no pasaba nada. Que me he mudado. A un pueblo. Lejos de la gran metrópolis, lejos de Berlín. Tras 18 años exactos en la capi de esta república, ¡una mayoría de edad!, supongo que ya era hora de salir a conocer la otra Alemania, la de verdad, la que dicen que Berlín no es. Vamos, que echaba de menos el choque cultural.

Así que a partir de ahora puede que este blog tenga un aire más campestre, desde esta casa de la pradera. Habrá huerta, habrá conservas, puede que hasta mermeladas, alguna que otra anécdota rural y espero que también haya crímenes culinarios que resolver...

Hasta entonces toca terminar de aprovisionarse para el invierno. Por ejemplo, llenando la bodega de manzanas o envasando el verano en botes. Estos no son míos, este año no he llegado a tiempo, pero para que os vayáis haciendo una idea. (¡Uf, lo que me queda por aprender!)


39 comentarios:

  1. Noema, que limpias y lustrosas son las manzanas alemanas las de la huerta aqui estan llenas de picadas y bichos, son buenas pero de apariencia horrible!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, depende del año, sí, pero estas salieron lustrosas!

      Eliminar
  2. Estoy segura que nos lo vamos a pasar bien leyendo tus aventuras!
    por cierto, vaya manzanas!
    besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya veo que las manzanas tienen éxito. Esta gente se alimenta prácticamente de ellas, y bueno, realmente se dan bien por Centroeuropa :)
      Besos

      Eliminar
  3. Vaya, se te echaba de menos. Deseo que este cambio te sea tan productivo.

    Abrazos

    ResponderEliminar
  4. ... como todos los anteriores

    (perdón: las prisas ; )

    ResponderEliminar
  5. Menudo cambio... seguro que de ahí salen miles de platos e historias. ¡Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso espero... si no me vuelve a entrar una pereza de meses como esta.

      Eliminar
  6. Felicidades, te envidio,seguro que es mucho más relajante vivir allí, y algunas pocas veces, exasperantes. Se te echaba de menos, queremos ver más de esa casa. Un beso, ahora que pensaba ir por fin visitar Berlín...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cris, tiempo ha, lo mismo puedo decir ;D
      Oye, si vas a ir a Berlín, escríbeme, que todavía tengo cosas por allí y suelo ir al menos una vez al mes.
      Me alegra leerte.

      Eliminar
  7. :O vaya cambio! Seguro que lo aprovecharás...

    ResponderEliminar
  8. Jo, menudo sitio más tranquilo. Si tienes buena conexión, dímelo y me voy contigo. Estoy deseando que nos cuentes esas anécdotas rurales y más sobre esas gallinas noveleras.
    Me alegra volver a verte por aquí.
    Besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, si te refieres a la de internet, sí, esa era mi condición, no me importa si no hay baño o agua corriente, pero sin buena conexión, yo no me vengo (que es gran parte de mi trabajo).
      Así que ¿te hago hueco?

      Eliminar
  9. ¡conservas! ¡conservas!
    Noema, si necesitas que te aprovisione de semillas de acelga, remolacha, habichuela etc, si necesitas consejos huertiles.... ya sabes, silva.
    Ya estoy impaciente por esta nueva fase, me da a mi que en breve vas a estar hasta haciendo matanza!!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De ti me he estado acordando mucho. Te voy a desgastar el blog en cuanto empiece con la huerta. O a lo mejor hasta te pago un vuelo para que vengas a darme un crash course. Porque empiezo de cero. Afortunadamente tengo a mi suegra cerca para enseñarme un poco. De todas formas hasta la primavera, o hasta que deshiele de todo, no hay nada que hacer más que esperar y planificar. Pero oye, no te digo que no a ese ofrecimiento de lujo y hablamos de semillas más adelante.
      La matanza... espérate un poco, ¡no me asustes!
      Un abrazo

      Eliminar
    2. dios mío, ¡he escrito silba con v!
      cuidadito con las suegras, que las carga el diablo ;)

      Eliminar
    3. Sí, es una porra que aquí no se puedan editar los comentarios :(

      Eliminar
  10. oye, pero habrá calendario de adviento, ¿no? ya sabes que no perdono......

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Si lo organizas tú?
      No, este año sí que no, por mucho que me duela. :(

      Eliminar
    2. noooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

      Eliminar
  11. Enhorabuena, creo que sales ganando, yo soy del lado contrario, siempre digo que nunca viviré en una ciudad, tal vez con el tiempo también me trague mis palabras. Por el momento que disfrutes del campo...

    un saludo desde Cantabria

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues ya ves, vueltas que te da la vida para mantenerse interesante. Gano, pero sigo entre dos mundos. A mi querida Berlín no la olvido yo tan fácil :)
      Besos para la Tierruca!!!

      Eliminar
  12. ¡Bueno, bueno, bueno! Te entiendo ¡cuántas palabras nos tenemos que tragar los emigrantes! :-) Me alegro del cambio, de verdad. Ahora sabremos cómo comen de verdad los alemanes de la Alemania profunda.
    Lo único que puedo hacer es desearte muy buena suerte con las gallinas, pollos, conejos, cerdos, vacas, patos, ocas y demás animalitos de Dios que no veías en Berlín :-P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso digo yo también, bueno, bueno, bueno... Alemania profunda, tú lo has dicho.
      Esos animalitos solo los veía en la sartén, ahora voy a ver cómo llegan hasta ella (hm, lo que me da una idea... esto puede dar lugar a casos de crímenes culinarios con sangre de verdad, ¿que no? :)
      Por cierto, ahora estamos más cerca. Así que ya sabes, si un día te acercas hacia esta república, aquí estaré, pregunta por la extranjera del pueblo.

      Eliminar
  13. Yo también he dicho eso muchas veces, a la Finlandia profunda... jamás! Y mira, si tú te has tragado tus palabras quién sabe si con el tiempo yo termino por hacer igual, por muy imposible que lo vea en este momento. Estoy deseando leer tus nuevas aventuras fuera de la urbe :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues no es por meterte miedo, pero no lo digas muy alto...
      A ver qué aventuras rurales tenemos por aquí :)

      Eliminar
  14. Oh, menudo cambio! De Berlín a un pueblecito "de verdad", nada más y nada menos. Pues te deseo lo mejor en tu nuevo hogar, a pesar del choque estoy segura de que te adaptarás enseguida y nos darás mucha envidia con tus aventuras rurales :). Sólo espero que el invierno no sea muy durillo por allí.
    La foto me ha recordado a un mini pueblo perdido del sur de Alemania donde vive un amigo de mi padre; le visitamos en verano y yo me moría de envidia porque es una preciosidad de zona, pero luego me contaron anécdotas invernales y no sé si yo sería tan valiente :P.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Akane. Envidia no sé, pero intentaremos sacarle el mejor partido a la vida rural. El invierno es un poco más frío que en Berlín, pero ¿qué son un par de grados arriba o abajo? :) La verdad es que es más bonito, porque todo está más blanco y de postal. En las ciudades es lo que tiene, que en un momento se forma un chapapote negro de nieve y hielo que deja de ser bonito. Pero ya os contaré la parte menos romántica del invierno cuando la descubra, por ahora es todo idilio :)
      Un abrazo.

      Eliminar
  15. A mi eso me suena maravilloso, de hecho anhelo que llegue el tiempo de volver al campo y tener esas conservas para el resto del año y una casita acurrucada y con poca gente alrededor.
    Que cambio!!!, seguro que lo vas a disfrutar.
    Estaré atenta a las nuevas entradas :).
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Kako, como le he dicho a Akane, espero disfrutarlo y sacarle el mejor partido. besos.

      Eliminar
  16. Ohhh, qué bucólico. Espero que no se te haga muy duro.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, esa es la palabra, bucólico. Para que no se me haga muy duro, me daré un paseo por la capi cuando tenga sobredosis de tanto idilio. :)
      Besos.

      Eliminar
  17. Si las palabras que nos hemos tenido que comer, engordaran... yo sería una elefanta! Me gusta este cambio, desde fuera parece un buen destino, aunque Berlín es mucho Berlín.
    Te echábamos de menos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, ¿verdad?
      Mi Berlín seguirá ahí, para cuando el idilio se me salga por las orejas!
      Yo también echo esto de menos, me tengo que dar una patada en el culo más a menudo para arrancar y escribir un poco más (y ahora voy a escribir esto cien veces en la pizarra).

      Eliminar